Documento público formalizado mediante escritura notarial que certifica que una persona actúa en representación de un tercero, ya sea persona física o jurídica, en una subasta judicial. Este poder es esencial para que el representante sea admitido en la subasta en nombre del tercero. Aunque normalmente debe presentarse antes de la subasta, existe la posibilidad de formalizar el poder posteriormente en caso de resultar ganador, siguiendo ciertos procedimientos específicos que explico en TOPsubastas.