Funcionario de la Administración de Justicia con competencias específicas en la dirección procesal de los procedimientos judiciales. Entre sus funciones, destaca la presidencia en actos de subastas judiciales. Desde octubre de 2015, su denominación oficial es Letrado de la Administración de Justicia (LAJ), reflejando un rol más amplio en la administración y gestión procesal.