Situación que se presenta cuando el adjudicatario de una subasta no paga el resto del precio ofrecido dentro del plazo legal establecido. Como consecuencia, el adjudicatario pierde el depósito consignado como fianza, y el bien subastado puede ser nuevamente subastado o adjudicado al siguiente mejor postor. Esta medida protege los intereses del vendedor y asegura la seriedad de las ofertas en el proceso de subasta.
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