Documento oficial suscrito y firmado por el Registrador de la Propiedad que detalla el estado de dominio y las cargas que gravan una finca en una fecha específica. Este certificado proporciona una imagen precisa y actualizada de los asientos registrales, y su validez es significativamente superior a la de la nota simple informativa. Es una prueba robusta y fiable frente a terceros, especialmente en caso de disputas judiciales, garantizando una mayor seguridad jurídica en las transacciones inmobiliarias.