Término coloquial que describe a personas que ocupan ilegalmente viviendas ajenas que están vacías, a menudo sin el consentimiento del propietario. Los okupas a veces extorsionan a los propietarios, amenazando con no abandonar la propiedad o con dañarla a menos que reciban dinero. En otros casos, simplemente residen en la propiedad sin pagar renta ni servicios, aprovechando las debilidades del sistema legal para prolongar su estancia sin enfrentar consecuencias inmediatas.